LA RAZÓN digit@l, 8/9/2003
Detenidos un dirigente del sindicato LAB y su novia,
acusados de colaborar con ETA
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Redacción Bilbao.- Agentes de la Ertzaintza trasladaron en la madrugada de ayer a dependencias policiales al delegado del sindicato nacionalista LAB-Sanidad Roberto Saiz Olmo y a su novia Ana López Barrio, dentro de las actuaciones que se llevan a cabo para desarticular el «comando Vizcaya» de ETA, según informa Ep. Tras prestar declaración en dependencias policiales, ambos fueron detenidos por su presunta relación con la banda terrorista, según informó el Departamento de Interior vasco. La pareja fue localizada a las cuatro y media de la madrugada en las proximidades de la comisaría de la Policía Municipal de Portugalete por agentes de paisano de la Policía autónoma, que les invitaron a acompañarles para esclarecer algunos aspectos de la investigación relacionada con el «comando Vizcaya», desarticulado el viernes. Una pareja que iba con los ahora detenidos también fue retenida, pero fue puesta en libertad poco después. Se trataba de una chica en Ortuella y un varón en Portugalete.
A lo largo de la noche, la Policía autónoma vasca continuó
los registros encaminados a desarticular el operativo de la organización
terrorista que actúa en Vizcaya.
Reorganización de la
banda Mientras continúan las detenciones policiales, ETA aborda una reorganización interna que afecta tanto a procedimientos como a dirección, según fuentes de la lucha antiterrorista. Esto supone como novedad la incorporación al «comité ejecutivo» de la organización de Gorka Palacios Alday, antiguo «liberado» [a sueldo de la banda] de los «comandos» Madrid y Andalucía y uno de los etarras más buscados por las Fuerzas de Seguridad. Gorka Palacios habría accedido a la cúpula etarra tras su ascenso hace meses al puesto de jefe del «aparato militar» encargado de la actividad de los comandos operativos de la banda terrorista. De hecho, Palacios Alday habría impartido instrucciones precisas para mejorar el adiestramiento de nuevos etarras en el manejo de armas y explosivos, después de transferir sus cometidos al frente del aparato de «cursillos y formación» una vez adquirido un mayor peso en la banda. También se le considera el promotor de medidas de seguridad internas como la de limitar los desplazamientos de los terroristas para reducir el riesgo que supone para los etarras acudir a entregas de explosivos y citas en puntos de encuentro habituales. Las mismas fuentes reconocieron albergar dudas respecto a la permanencia de Ibón Fernández Iradi, «Súsper», en el actual «comité ejecutivo» de la banda terrorista junto con Mikel Albisu Iriarte, «Mikel Antza», y tampoco tienen claro que integre la cúpula etarra Félix Alberto de la Calle Gauna, «Mobutu». Estas dudas responden a la ausencia de pistas sobre «Súsper» desde que en diciembre del pasado año se fugó de la comisaría de Bayona después de ser capturado por la Policía francesa. Parecida situación a la del que fuera número dos de la banda terrorista tras la caída de la cúpula en Bidart (1992), «Mobutu», que logró escapar en noviembre del año 2001 del hotel de Aubusson (Francia) donde se encontraba en residencia vigilada.
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